20 años: Una Celebración Unida a Etiopía

El domingo 17 de septiembre, el Casal Pou de la Figuera en la calle de Sant Pere Més Baix, en Barcelona, fue el lugar elegido para hacer un encuentro muy especial, un día que quedará marcado en la historia de AFNE.
Era el momento de celebrar dos décadas de dedicación y amor hacia Etiopía y hacia todas las familias vinculadas.
Cuando hacia las 12.00 del mediodía empezaron a llegar las primeras familias, fueron recibidas por un espacio preparado y decorado con cuidado y afecto. La mesa de recepción, la sala llena de mesas y sillas, las paredes decoradas con banderas de Etiopía y carteles que recordaban actividades hechas a lo largo de todos estos años, la parada con productos de la asociación, un photocall lleno de color de donde poder marchar con un bonito recuerdo de aquel día, el equipo de imagen y sonido, un pequeño bar con bebidas frescas… Todo gracias al esfuerzo colectivo de muchas personas que trabajaron con dedicación durante semanas para asegurar que fuera perfecto.
Mientras en la pantalla iban pasando imágenes de algunas actividades y personas vinculadas a la asociación de todos estos años, dos de los antiguos presidentes y la actual presidenta fueron los encargados de ofrecer pequeñas pinceladas de los veinte años de historia de AFNE. Hablaron de los inicios de una asociación nacida como apoyo a las primeras familias catalanas con hijos e hijas nacidos en Etiopía, de la evolución de la asociación, de la ampliación de campos de actuación como por ejemplo la cooperación internacional, de los proyectos y las actividades llevados a cabo, etc. Cierto es que podrían haber estado hablando horas, pero se optó por una fórmula dinámica, amena y reducida; eso sí: se apuntó la posibilidad de recoger toda esta historia en un libro.
Los más pequeños tuvieron su propia aventura en el parque, con actividades organizadas por EthioBarcelona. Juegos y entretenimientos mantuvieron los niños, adolescentes y jóvenes ocupados y felices, y pudieron establecer nuevos vínculos y encontrar referentes.
La sala estaba impregnada de los colores, la música y los afectos hacia Etiopía. Como no podía ser de otro modo, era el momento de incorporar el aroma irresistible de la injera y sus salsas, comida tradicional etíope, gracias a la generosidad del restaurante Addis Abeba y Warka. No defraudó. Deliciosa. Nuestro agradecimiento desde estas líneas a Abraham y todo su equipo por la predisposición y colaboración mostradas.
La charla intergeneracional de la tarde proporcionó perspectivas diferentes y enriquecedoras. En la mesa, padres, madres y jóvenes etíopes compartieron sus historias personales, así como la visión sobre el presente y el futuro de AFNE. Todo el mundo desde la sala pudo participar.
Una idea recurrente: los jóvenes son grande parte de la razón de ser de la asociación y son también el futuro. Volvimos a quedarnos con deberes pendientes: cómo materializar esta idea?
Algunas personas estrechamente vinculadas a AFNE no pudieron asistir físicamente a la celebración, pero también estuvieron, haciéndonos llegar sus felicitaciones en breves videos emocionantes grabados aquí y en Muketuri. También contamos con la presencia del cónsul honorario de Etiopía, Javier Pérez, que nos ofreció su apoyo y dirigió unas palabras de felicitación y agradecimiento a los asistentes.
La música y los bailes organizados con pasión por Shurruba como fin de fiesta llenaron el ambiente con ritmos y danzas llenas de vida, haciendo que todo el mundo bailara y disfrutara de la riqueza de la cultura etíope. Mayores, pequeños, bailarinas, torpes, todo el mundo con una sonrisa bailó o acompañó los bailes siguiendo el ritmo, celebrando y aplaudiendo.
Un día de reencuentros, de recuerdos, de descubrimientos, de gratitud, de emoción, de alegría, de diversión, de reflexión, seguro que de tantas visiones diferentes como personas estuvimos. Seguro, también, todas las perspectivas, buenas.

También se sorteó entre los asistentes una televisión propiedad de la asociación.

¡Gracias, AFNE, y por muchos más años!
Carla L.