Hoy domingo se celebra la fiesta de la Fasika, que es la Pascua ortodoxa etíope y es la fiesta sagrada más importante para los seguidores de esta religión. Este año, sin embargo, la situación excepcional que se vive en Etiopía y en el resto del mundo hace que esta celebración no pueda ser pública y multitudinaria, que las iglesias no puedan llenarse y que las familias tengan que celebrarlo confinadas en casa. Sin embargo, es una celebración muy importante en el país y es muy interesante conocer los detalles.
Esta celebración siempre es una o dos semanas después de la Semana Santa católica, algunas veces coincidiendo en la misma semana debido al calendario que sigue Etiopía, el calendario Juliano. La Fasika llega después de ocho semanas de ayuno de carne. Los seguidores se abstienen rigurosamente de comer cualquier tipo de carne, pero también cualquier producto de origen animal, ya sea queso, leche, mantequilla, pescado o huevos durante 56 días. Es el período de ayuno más largo del año, si bien los ortodoxos etíopes practican, en total, unos 200 días de ayuno.
Las preparaciones para la celebración de la Fasika comienzan dos días antes. El Viernes -la Fasika siempre se celebra en domingo-, los más creyentes van a la iglesia para celebrar el Sigdhet, que corresponde al Viernes Santo católico y que consiste en rezar y hacer unos movimientos específicos con los brazos que sólo se practican en este día tan especial.

Al día siguiente, la víspera de Pascua, es cuando todo el mundo va al mercado para proveerse de los ingredientes necesarios para preparar los tradicionales alimentos de la Fasika. Entre ellos, el dorowot y el dunfo dabo. El dorowot es un pollo en la olla con cebolla, berbere y una decena de especies típicas de Etiopía, y el dunfo dabo es un tipo de pan que se prepara para las celebraciones especiales. No faltan nunca la injera y el café, productos básicos y diarios en la dieta de la mayoría de etíopes. Millones de familias sacrifican el gallo o la gallina en casa y lo cocinan durante el sábado. Los que se lo pueden permitir también compran ovejas o cabras.

A las 12 de la noche, los más creyentes van a la iglesia para rezar y están unas cuantas horas, hasta las 3 o las 4 de la madrugada. Posteriormente, todo el mundo vuelve a casa para disfrutar del dorowot, que siempre se come a partir de las 5 de la mañana. Después de unas horas de descanso, la gente despierta y vuelve a disfrutar de la comida en compañía de los más queridos. Es en este momento cuando todo el mundo prepara también la ceremonia del café. A lo largo del día, la comida estará siempre presente y se servirá a los visitantes que lleguen a la casa. Durante este día tan especial, las visitas de familiares y vecinos para celebrar la Fasika son frecuentes, ya que los lazos y relaciones sociales son muy fuertes y habituales en Etiopía.
Tsion Poch