¿Cómo terminó el rey de Etiopía Haile Selassie I siendo adorado como referente de los rastafaris? ¿Por qué una comunidad de rastafaris jamaicanos recorrieron 12.500 kilómetros para establecerse en Etiopía? ¿Por qué hay una comunidad rastafari que vive en Shashemen, al sur de la capital etíope? ¿A qué se debe que Etiopía sea la tierra prometida de los rastafaris? ¿Por qué la bandera de los rastafaristiene los mismos colores que la de Etiopía (verde, amarillo y rojo)? A continuación, encontrarás diez datos que darán respuesta a todas estas preguntas:
1- El rastafarismo es un credo basado en distintas raíces: el Kebre Neggest (el Libro de las Glorias de los Reyes de Etiopía), el cristianismo ortodoxo etíope, el cristianismo protestante y el judaísmo. Al igual que los cristianos o judíos, los rastafaris creen en un Dios monoteísta, en un solo Dios a quien llaman Jah. La religión, surgió hacia 1930, inspirada en el discurso de Marcus Garvey, en Jamaica.
2- En Jamaica, los británicos impusieron el colonialismo durante tres siglos (de 1655 hasta 1962) y durante dos siglos (de 1655 a 1834), implantaron un régimen de esclavitud que se abastecía con el infame negocio del tráfico de africanos. Por lo tanto, el rastafarismo surge con este trasfondo histórico adverso para los jamaicanos. Precisamente por este motivo, algunos consideran el rastafarismo más que una religión y lo designan como un movimiento político-religioso de orientación anticolonial, anti represión, anti desigualdad y pro libertad.
3- El jamaicano Marcus Garvey (1887-1940), impulsor del movimiento rastafari, fue además uno de los luchadores por el cambio político y social en Jamaica. En 1914 fundó uno de los movimientos más influyentes de la historia de los americanos de origen africano (afroamericanos): la Universal Negro Improvement Association (UNIA, la Asociación Universal para la Mejora del Hombre Negro), que tiene como objetivo unir a toda la población de origen africano del mundo en un solo cuerpo (metafóricamente hablando). Su lema era “One God, One Aim, One Destiny” (“Un dios, un objetivo, un destino”).
4- En uno de sus discursos ante multitudes de personas en la década de 1920 Marcus Garvey dijo una frase que sus seguidores consideraron premonitoria y la que tendría más repercusión: “Mirad a África, allí un rey negro será coronado y él será el Redentor”. Nadie sabe con certeza si el “rey negro” al que se refería Garvey era una persona real o una figura simbólica, no obstante, lo que ocurrió es que una década más tarde, Ras Tafari Mekonnen fue coronado emperador de Etiopía con el nombre de Haile Selassie I.
5- Ras Tafari (1892-1975) era el hijo de Ras Mekonnen, consejero del emperador etíope Menelik II, uno de los gobernantes más importantes de Etiopía y más grandes de África. El 2 de abril de 1930, tras la muerte repentina de la hija de Menelik II (emperatriz Zewditu), la segunda mujer jefe de estado de Etiopía, Ras Tafari se proclamó como sucesor al trono y en el mismo año, se convirtió en nuevo monarca. La celebración de su coronación fue, entre otras cosas, un evento mediático que duró varios días y al que acudieron reyes y representantes de todo el mundo. La ceremonia fue portada en diarios y prensa mundial, incluso, la revista estadounidense Time le nombró “Hombre del Año” de 1930 y tenía su foto en su portada.
6- La coronación de Ras Tafari, el único rey que tenía el continente africano durante el siglo XX en uno de los Estados más antiguos del mundo y en el único país africano que jamás fue colonizado, en un momento en el que toda África era devorada por el colonialismo, le proyectó en una figura histórica más que un monarca común. En consecuencia, el ascenso de Haile Selassie I insufló de entusiasmo y pasión tanto a África como a los americanos de origen africano (afroamericanos).
7- En Jamaica se creyó que la coronación de Ras Tafari era el cumplimiento de la profecía de Marcus Garvey de una década antes: “Mirad a África, allí un rey negro será coronado, y él será su Redentor”. En consecuencia, el credo rastafari que se estaba gestando en la isla caribeña, encontró en Haile Selassie I a su mesías salvador. De este modo, se comenzó a rendir culto al monarca etíope como líder espiritual de las poblaciones de raíz africana del mundo. Además, los “rastafari” adoptaron su nombre ya que el término está formado por los términos Ras (príncipe) y Tafari (nombre de pila de Haile Selassie I) antes de coronarse; asimismo adoptaron el color de la bandera de Etiopía por considerarla tierra de sus raíces.
8- En 1935, cinco años después de la coronación de Haile Selassie I, Etiopía fue invadida por la Italia fascista en un intento más (ya lo había intentado dos veces a finales del siglo XIX) de colonizar el país africano. Durante su lucha de resistencia contra Italia hasta que fue expulsada, Etiopía recibió apoyos de la comunidad internacional y de los afrodescendientes de todo el mundo. En este último caso, en un gesto de agradecimiento por el apoyo prestado, Haile Selassie I donó 250 hectáreas (2 km2) en Shashamane (Etiopía) en 1948, a todos los afrodescendientes del Caribe y practicantes del rastafarismo que quisieran volver al continente de sus raíces (África).
9- A partir de 1955, miles de jóvenes y familias enteras rastafari comenzaron a trasladarse a Etiopía. Por otra parte, en 1966, treinta y seis años después de su coronación, Haile Selassie I visitó Jamaica donde miles de rastafaris le recibieron en el aeropuerto de Palisadoes con una gran expectación. En este sentido cabe subrayar que Haile Selassie I nunca aceptó ni favoreció que se hiciera de él una figura divina por parte del movimiento rastafari. Todo lo contrario, incluso durante la visita a la isla caribeña lo dejó claro a sus “seguidores”. En 1974 Haile Selassie I fue destronado por un golpe militar y murió en extrañas circunstancias un año después. Tras su muerte ha continuado perviviendo el gran valor simbólico de Haile Selassie I entre los rastafaris.
10- Hoy en día, la comunidad rastafari que vive en Shashamane, 225 kilómetros al sur de Addis Abeba y a 12.500 kilómetros de Jamaica, sigue profesando su religión que contrasta con las creencias del resto de los etíopes que conviven en dicha ciudad. La mayoría de los habitantes de Shashamane son practicantes de la iglesia cristiana ortodoxa etíope, seguidos por la religión musulmana y un porcentaje reducido de católicos y protestantes. Los rastafaris viven integrados con la población etíope local en esa ciudad. Eso sí, sus viviendas se suelen distinguir por la presencia de alguno de sus símbolos, como los colores de la bandera etíope/rasta o el león de Judá (símbolo oficial del emperador etíope que tenía como uno de sus títulos imperiales el de “Rey de reyes y León de Judá”.
Denberu Mekonnen
Autor de “Rumbo a Etiopía”
Gerente de Mekonnen & Brook Business Consulting