Las mujeres en el gobierno etíope

En el transcurso de los últimos meses Abiy Ahmed, primer ministro de Etiopía, ha puesto el país en el mapa mundial. Acostumbrados a no oír más que noticias sobre hambrunas, sequías y conflictos armados, nos sorprenden con un nuevo gobierno que además de haber hecho las paces con Eritrea y liberado a los presos políticos, también ha hecho un paso gigantesco en el camino hacia la igualdad de género.

El 25 de octubre de este mismo año, Etiopía hizo historia al nombrar a Sahlework Zewede presidenta de Etiopía.  Es la primera mujer en ostentar tal cargo en toda la historia del país; además, actualmente es la única presidenta en toda África. Tras saberse la noticia, Zewede afirmó que “Necesitamos construir una sociedad que rechace la opresión hacia las mujeres”.

Este sorprendente giro de los hechos se ha dado gracias a una nueva ley aprobada por el primer ministro, que reducía el número de carteras y establecía que la mitad tenían que estar ocupadas por mujeres. Así pues, hay una nueva ministra de defensa, una presidenta del supremo, una jefa de estado, etc.

En la sociedad patriarcal que rige la norma, la elección de un gobierno igualitario marca un precedente y normaliza el establecimiento de la mujer en cargos públicos. No solo es un mensaje para un país, sino también para el resto del mundo. “Si alguien piensa que hablo mucho sobre mujeres, que espere a escuchar todo lo que tengo que decir”, dijo Zewede al jurar el cargo, consciente de que tiene parte de la opinión pública en contra por su condición de mujer.

Un gobierno donde la mujer tiene voz, es garantía de cambio. El solo hecho de estar allí es un desafío al alegato cultural de que el sitio de la mujer no está en la política. Etiopía no es el primer país en tener una mujer en la presidencia ni va a ser el último, pero es un gran paso hacia la igualdad, un mensaje para todas aquellas niñas que quieren soñar con la libertad.

 

Bezawerk Oliver Martínez